Cualquiera que cambie regularmente de zona horaria no puede monitorear consistentemente los mercados globales. Un punto de entrada favorable en Asia suele ser una noche en Europa, y viceversa. Si sólo miras ocasionalmente, tomarás decisiones bajo presión de tiempo o las perderás por completo.
El análisis manual también requiere concentración, que ya se ve limitada cuando se viaja. Las reacciones emocionales a los movimientos de precios a corto plazo agravan este problema: las decisiones se toman de manera reactiva en lugar de planificadas.
Skvaldvoru traslada esta observación a un sistema que funciona continuamente y toma decisiones basadas en reglas predefinidas basadas en datos, independientemente de la ubicación, el ritmo del sueño o la forma diaria.